Hace unas dos semanas me toco ver en la televisión un programa de CNN, en el que Larry King, una figura icónica de los noticieros gringos entrevistaba a Michael Moore y hablaban del tema de las armadoras de autos estadounidenses y la grave crisis financiera en las que estas se encuentran. El ver a una persona como Larry King pidiendo su opinión, y por lo tanto dándole relevancia, a Michael Moore puede llegar a ser algo inimaginable para algunos hace un tiempo y una broma del destino para los directivos de GM.
Para poner a todos en contexto les comento que Michael Moore y General Motors tienen su historia juntos. Antes de que Michael Moore llegara a ser el creador de dos documentales ganadores de premios Oscar (Bowling for Columbine y Fahrenheit 911) hizo una película que se llamaba Roger & Me por allá de 1989. Para este año, Michael Moore ya manejaba en sus producciones el tipo de humor sarcástico y burlón con el que aborda todos los temas de índole social gringa. El tema en el que se centra esta película era el despido masivo y el cierre de plantas de GM en Estados Unidos, específicamente en el pueblo Flint, Michigan de donde Moore es originario y que tantas veces menciona es sus producciones. Resulta ser que el padre de Roger Moore era un empleado que perdió su trabajo debido al cierre de la planta de Flint y que junto con muchos otros despidos causo que el alguna vez prospero pueblo de Flint se convirtiera hoy en dia en uno de los condados mas miserables de Estados Unidos. Lo mas indignante de todo el tema del cierre de las plantas de GM era que precisamente ese año y unos años anteriores se habían tenido records de rentabilidad. Sin embargo GM decidió llevarse sus fabricas a un lugar donde la mano de obra fuera mas barata y las restricciones en cuantos a impuestos, normas ambientales y demás cosas fueran mas amables. Adivinen ustedes que lugar es ese: México.
En una de las escenas mas impactantes de la película aparece Roger Moore cuestionando a un ejecutivo de GM que afirma que a la empresa no le importa dejar sin trabajo a miles de gringos a cambio de obtener una producción mas rentable en otros lugares. Eso resume básicamente la idiosincrasia de GM y en general de los gringos. Porque, no nos hagamos pendejos, si los gringos han vendido el edificio Rockfeller y dejan a sus ciudadanos sin empleo, bien pudieran vender la estatua de la Libertad o hasta su propia madre (que no creo todos tengan) por una buena oferta.
En Marzo de 2005 me toco integrarme a un proyecto SAP para Delphi, una de las subsidiarias de GM que solo en México tenia 26 plantas. En ese tiempo GM cerraba plantas en Estados Unidos, mientras que las plantas mexicanas seguían produciendo y teniendo un superávit. La división gringa de Delphi por aquellos días, llego a declararse en bancarrota en Estados Unidos. Incluso me toco escuchar una historia donde se despidió a 150 trabajadores gringos del departamento de Informática, para contratar a 150 hindús que hacían la misma chamba por la tercer parte de la nomina. También por esos días pude conocer el estado de Michigan donde se decía que en Flint para la juventud había tres lugares donde podían estar: desempleados en sus casas, en la cárcel o en el ejercito participando de alguna de las múltiples guerras gringas. Imaginen pues, a la que alguna vez fue la compañía más grande del mundo, despidiendo a sus propios ciudadanos, mientras que en otros lugares generaba empleos.
Aparentemente, debido a la crisis mundial, las 3 grandes armadoras gringas, Ford, Chrysler y GM (en orden del mas sano al mas jodido financieramente) se han quedado en el borde de la quiebra y están pidiendo un “rescate financiero” al gobierno de Obama. La verdad es que estas tres empresas no están en la quiebra únicamente por la crisis mundial. Su situación financiera es el resultado de años de malos manejos, malas inversiones y una resistencia tremenda a adoptar nuevas ideas y nuevos mercados. Para muestra basta voltear a ver a las armadoras japonesas y la alemana VW, quienes en contra de la tendencia gringa de cerrar plantas, ellos siguen abriendo plantas nada más y nada menos que en territorio gabacho.
Volviendo con el tema de la entrevista… Cuando se iba a imaginar algún ejecutivo en 1989 de que Roger Moore, quien se tuvo que disfrazar de periodista para poder entrevistar a sus empleados y a quien el CEO Roger Smith (de ahí el nombre del documental Roger & Me) ignoraba, se iba a convertir en una figura publica cuya opinión sobre GM de repente tiene peso e importancia?
Pues resulta que las compañías gringas solicitan un préstamo al gobierno, un tipo de FOBAPROA yanqui y van a una audiencia con el senado a Washington. Necesitan nada mas y nada menos que 24 billones de dólares (eso en un inicio porque hasta ayer pedían 34 billones) para sanear sus economías y volver a echar a andar su maquinaria. Obviamente los CEO argumentan para pedir su préstamo que el cerrar sus operaciones puede dejar a un chingo de ciudadanos americanos sin empleo y que por eso les deberían de echar una manita. Un dato curioso es que los tres CEOs gringos llegaron bien rimbombantes en sus jets privados a pedir su prestamito, por lo cual los medios gringos (que ni saben hacer tremendo escándalo de cualquier mamada) y el senado los regañaron: ya ni la chingan de venir a decir que no tienen dinero y vienen en un jet privado cuyo boleto sale en 20 mil dls. A la siguiente audiencia, que fue hace como dos días llegaron manejando un modesto carro hibrido los muy cabrones.
Ahora. Conociendo los manejos de GM, conociendo sus políticas de despedir empleados y cerrar o reubicar plantas en aras de mayor rentabilidad. Sabiendo que su compromiso hacia una producción y diseño de carros mas eficientes y amigables al medio ambiente es nula. Sabiendo que en resumidas cuentas, a ellos lo único que les importa es hacer dinero a costa de lo que sea. Quien chingados en su sano juicio les va a querer dar dinero para que continúen con estas cosas? A poco el pueblo gringo, el contribuyente asediado por el IRS que tanto cuida y vela por sus impuestos les va a querer dar dinero a las armadoras gringas para que sigan construyendo Hummers y Linconls y otros carros que los han llevado a la quiebra? Sera posible que les den su prestamos para que sigan abriendo plantas en Europa del este?
La verdad, yo no lo creo… o si?


1 comment:
Muy bueno negrinho... ve tambien el documental "Who killed the electric car?"
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