El día de hoy 7 de Septiembre de hace 26 años, mi señora madre, Norma Elena Lugo estando en Navojoa, Sonora sintio el dolor causado por las contracciones que anunciaban que el bebe del cual era portadora reclamaba su hora de salir al mundo. Con todo y los dolores previos a un parto se subio a un carro e hizo que la llevaran a Cd Obregón; esto, con la firme convicción de que no iba a tener a su primer hijo en la ciudad de Navojoa. Es común decir entre los sonorenses que la gente de Navojoa es mas idiota que la idiotez natural que nos caracteriza a los sonorenses y eso era algo de lo cual mi madre me salvo; aunque no estoy muy seguro de eso. El día de hoy es mi cumpleaños. Gracias madre por no haberme hecho nacer en Navojoa.
Anoche, estando yo en la Ciudad de Mexico coincidí con un amigo de Obregón que hacia fácilmente cuatro años que no lo veia. Un dìa antes me entere que estaba en la ciudad y quedamos en vernos por la noche para ir a echarnos un trago y como es habitual, recordar todas las pendejadas que haciamos cuatro años atras.
Sali del lugar donde vivo y camine diez minutos a su hotel. Durante el trayecto iba yo pensando en cuanto habia cambiado yo en esos cuatro años y me preguntaba cuanto mas habria cambiado el. El problema fue que nunca pense que ese cambio fuera tan dràstico.
Después de vernos y saludarnos y pasar por la critica regular en tono de broma acerca de cuan gordo estas, o estas igualito, etc. caimos en el inevitable tema de conversación de nuestro pueblo que sigue igual, nuestros amigos y el recuerdo de cuando saliamos a agarrar la borrachera y a acosar mujeres en bares sin mucho éxito.
Después nos dimos a la platica acerca de el paradero de la bola de cabrones que soliamos juntarnos hace algun tiempo y fue exactamente ahí donde la cosa se empezo a torcer y empecè a desconocer a mi amigo. Cuando el me preguntaba por alguien, yo le decìa: pos ese wey ya se caso, ese otro wey sigue en el pueblo, fulanito esta trabajando en no se donde chingados, aquel otro se fue del pais, hasta le contè de uno que està en la carcel y lo que extraño fue que para todos me hizo el mismo comentario: que jodido/pendejo estan todos. Debo confesar que al principio de la platica como que le seguia el rollo, porque pos yo ni quiero estar casado, ni seguir viviendo en mi pueblo por siempre y mucho menos en la càrcel; pero luego me quedè pensando: pos que chingados? a mi y a este cabron que nos importa lo que los demas hagan? Quien es este wey para decidir si està bien o mal lo que los otros hacen, porque juzga a nuestros amigos? Pero bueno, no me iba a poner filosofico ni hippie ni nada parecido, entonces se me ocurrio cambiar de platica y sacarle la vuelta a eso.
Mi amigo entonces me pregunto acerca de mi trabajo, que si que hacia, cuanto tiempo tenia y todos los detalles, hasta cuanto gano y que si ahorraba y si cuanto ahorraba y de repente me doy cuenta que el cabron me està hablando de que el ahorraba el 65 % de su sueldo y lo tenia en fondos de inversión y en la bolsa y que el yen y la paridad con el dólar. Cambio de plática.
El wey cambió a la peor de las platicas: y tu por quien votaste? No mamen. Pa no hacer el cuento muy largo termino diciéndome cosas como: yo confío plenamente en el sistema actual, los pobres son unos pendejos, los pobres no deberían de tener derecho a votar. Si yo tenia pensado pasármela a toda madre con mi amigo ir a otro bar y ponernos una buena jarra, todo termino jodido y mejor me fui a mi casa a dormir.
En resumen, mi amigo resulta que se ha convertido en un Taker (que yo sepa solo hay dos personas de las 3 que leen este cuchitril de blog que entienden lo que es un Taker). El muchacho es un yuppie que se siente favorecido por la vida y piensa que el sistema económico y educativo es lo mejor que podemos tener y que hay que trabajar todo lo que se pueda para ahorrar y luego nada en su alberca llena de monedas de oro. Hasta ahí no hay problema. Lo que en realidad me entristeció de mi amigo es como desacredita a tanta gente con su pensamiento y mas aun me entristeció verme en ese espejo.
Desde hace algún tiempo he estado viendo lo que hago de mi vida en cuanto a cuanto tiempo trabajo, cuanto dinero gano, el tiempo que paso fuera de mi casa, lo gordo que me estoy poniendo y lo comparo con las cosas que hacen los demás. Y creo que hay un error. El error no está en voltear a los lados y ver que pasa. El error ha sido hacer comparaciones entre todos, tratar de medir el éxito o la calidad de vida de las personas en base a parámetros que a mi solo me importan o que creo yo que es lo correcto.
Cuando yo estoy en la oficina, metido hasta el cuello resolviendo algún problema laboral, trabajando 15 horas diarias y comiendo comida rápida o algún otro tipo de basura en la calle, pienso que es lo correcto y tal vez como consuelo, me pongo a pensar que las personas que no se chingan igual que yo son mediocres. Vaya pendejada que pienso. Ahora que veo mi mismo pensamiento pero obviamente mucho mas acentuado en mi amigo, me doy cuenta y escribo algo que ya venia pensando desde hace tiempo. Se que no descubro nada aquí, y que probablemente quien lea esto ya lo sepa. Nada mas lo escribo para acordarme cuando lo lea.
Ahora, tampoco quiero engañar a nadie. No voy a dejar de trabajar 15 horas, en realidad me gusta bastante mi trabajo, ni voy a dejar de viajar cada semana. Lo que si quisiera hacer es sacarme de la cabeza la idea de que yo estoy bien y los demás están mal. Dejar de lado la soberbia en la que uno a veces cae. Hoy en mi cumpliaños diré como los alcohólicos (alto, también soy un alcohólico)…hoy voy a cambiar.
Tener 26 años no es lo que solía ser. Hace 10 años yo pensaba que todas las personas de esa edad estaban casados y con algún hijo de dos o tres años de edad. Y de repente, ya sin querer queriendo, me doy cuenta que tengo 26 años y ni me he casado, (ni me quiero casar) ni tengo hijos (ni quiero tener) por lo pronto y que no soy lo maduro que pensé que iba a ser. Me siento la persona más vieja de 26 años.
Feliz Cumpleaños Jorge Isaac.
Anoche, estando yo en la Ciudad de Mexico coincidí con un amigo de Obregón que hacia fácilmente cuatro años que no lo veia. Un dìa antes me entere que estaba en la ciudad y quedamos en vernos por la noche para ir a echarnos un trago y como es habitual, recordar todas las pendejadas que haciamos cuatro años atras.
Sali del lugar donde vivo y camine diez minutos a su hotel. Durante el trayecto iba yo pensando en cuanto habia cambiado yo en esos cuatro años y me preguntaba cuanto mas habria cambiado el. El problema fue que nunca pense que ese cambio fuera tan dràstico.
Después de vernos y saludarnos y pasar por la critica regular en tono de broma acerca de cuan gordo estas, o estas igualito, etc. caimos en el inevitable tema de conversación de nuestro pueblo que sigue igual, nuestros amigos y el recuerdo de cuando saliamos a agarrar la borrachera y a acosar mujeres en bares sin mucho éxito.
Después nos dimos a la platica acerca de el paradero de la bola de cabrones que soliamos juntarnos hace algun tiempo y fue exactamente ahí donde la cosa se empezo a torcer y empecè a desconocer a mi amigo. Cuando el me preguntaba por alguien, yo le decìa: pos ese wey ya se caso, ese otro wey sigue en el pueblo, fulanito esta trabajando en no se donde chingados, aquel otro se fue del pais, hasta le contè de uno que està en la carcel y lo que extraño fue que para todos me hizo el mismo comentario: que jodido/pendejo estan todos. Debo confesar que al principio de la platica como que le seguia el rollo, porque pos yo ni quiero estar casado, ni seguir viviendo en mi pueblo por siempre y mucho menos en la càrcel; pero luego me quedè pensando: pos que chingados? a mi y a este cabron que nos importa lo que los demas hagan? Quien es este wey para decidir si està bien o mal lo que los otros hacen, porque juzga a nuestros amigos? Pero bueno, no me iba a poner filosofico ni hippie ni nada parecido, entonces se me ocurrio cambiar de platica y sacarle la vuelta a eso.
Mi amigo entonces me pregunto acerca de mi trabajo, que si que hacia, cuanto tiempo tenia y todos los detalles, hasta cuanto gano y que si ahorraba y si cuanto ahorraba y de repente me doy cuenta que el cabron me està hablando de que el ahorraba el 65 % de su sueldo y lo tenia en fondos de inversión y en la bolsa y que el yen y la paridad con el dólar. Cambio de plática.
El wey cambió a la peor de las platicas: y tu por quien votaste? No mamen. Pa no hacer el cuento muy largo termino diciéndome cosas como: yo confío plenamente en el sistema actual, los pobres son unos pendejos, los pobres no deberían de tener derecho a votar. Si yo tenia pensado pasármela a toda madre con mi amigo ir a otro bar y ponernos una buena jarra, todo termino jodido y mejor me fui a mi casa a dormir.
En resumen, mi amigo resulta que se ha convertido en un Taker (que yo sepa solo hay dos personas de las 3 que leen este cuchitril de blog que entienden lo que es un Taker). El muchacho es un yuppie que se siente favorecido por la vida y piensa que el sistema económico y educativo es lo mejor que podemos tener y que hay que trabajar todo lo que se pueda para ahorrar y luego nada en su alberca llena de monedas de oro. Hasta ahí no hay problema. Lo que en realidad me entristeció de mi amigo es como desacredita a tanta gente con su pensamiento y mas aun me entristeció verme en ese espejo.
Desde hace algún tiempo he estado viendo lo que hago de mi vida en cuanto a cuanto tiempo trabajo, cuanto dinero gano, el tiempo que paso fuera de mi casa, lo gordo que me estoy poniendo y lo comparo con las cosas que hacen los demás. Y creo que hay un error. El error no está en voltear a los lados y ver que pasa. El error ha sido hacer comparaciones entre todos, tratar de medir el éxito o la calidad de vida de las personas en base a parámetros que a mi solo me importan o que creo yo que es lo correcto.
Cuando yo estoy en la oficina, metido hasta el cuello resolviendo algún problema laboral, trabajando 15 horas diarias y comiendo comida rápida o algún otro tipo de basura en la calle, pienso que es lo correcto y tal vez como consuelo, me pongo a pensar que las personas que no se chingan igual que yo son mediocres. Vaya pendejada que pienso. Ahora que veo mi mismo pensamiento pero obviamente mucho mas acentuado en mi amigo, me doy cuenta y escribo algo que ya venia pensando desde hace tiempo. Se que no descubro nada aquí, y que probablemente quien lea esto ya lo sepa. Nada mas lo escribo para acordarme cuando lo lea.
Ahora, tampoco quiero engañar a nadie. No voy a dejar de trabajar 15 horas, en realidad me gusta bastante mi trabajo, ni voy a dejar de viajar cada semana. Lo que si quisiera hacer es sacarme de la cabeza la idea de que yo estoy bien y los demás están mal. Dejar de lado la soberbia en la que uno a veces cae. Hoy en mi cumpliaños diré como los alcohólicos (alto, también soy un alcohólico)…hoy voy a cambiar.
Tener 26 años no es lo que solía ser. Hace 10 años yo pensaba que todas las personas de esa edad estaban casados y con algún hijo de dos o tres años de edad. Y de repente, ya sin querer queriendo, me doy cuenta que tengo 26 años y ni me he casado, (ni me quiero casar) ni tengo hijos (ni quiero tener) por lo pronto y que no soy lo maduro que pensé que iba a ser. Me siento la persona más vieja de 26 años.
Feliz Cumpleaños Jorge Isaac.

2 comments:
Pues feliz cumpleaños Negrinho....
Perdon por lo atrasado, pero la neta es que no me acordaba hasta que me metí a ver que nuevo berrinche habias puesto en tu blogg. Yo no tengo ningun tipo de reminder asi que me perdonaras.
Que buen articulillo el que te aventaste, casi no lo puedo creer que lo hayas escrito tu, mendigo negringo TAKER.
Pues ya te la sabes cuando andes por aquí caele pa la casa para hacer garras a los demas en ves de estar hablando de nosotros. Tu sabes que yo te aguanto nomas por tu dinero y que nomas me rio de tus chistes porque tu pagas la peda.
Feliz Cumpleaños Negritaker
A mi también me sorprendió mucho ver como te quejabas de un taker... quizá la influencia del gorila... quizá el contacto con el DF... quizá el ocio... quizá la edad...
Te mando un abrazo con cariño y respeto
C8a
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